La Misa, paso a paso (6/21)

Artículo publicado en Revista RIE de junio de 2021.

Este es el Cordero de Dios

¿Sabías que Juan el Bautista ha presentado a Jesús con un título muy particular? Sí, así es. Y estas palabras las encontramos en el cuarto Evangelio: «Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: “He ahí el Cordero de Dios”» (Juan 1,35-37).

Es algo original dar a alguien este título, pero seguramente contiene un significado muy importante para que Juan el Bautista lo utilice para presentar a Jesús. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿de dónde sacó Juan este título?

Siervo y cordero
Seguro que a Juan el Bautista, que conocía muy bien la Escritura, no le sonó nuevo ni original. Lo había tomado del Antiguo Testamento, exactamente del libro del profeta Isaías, donde dice: «Fue oprimido, y él se humilló y no abrió la boca. Como un cordero fue llevado al matadero, y como oveja que ante los que la trasquilan está muda, tampoco él abrió la boca. Tras arresto y juicio fue arrebatado, y de sus contemporáneos, ¿quién se preocupa? Fue arrancado de la tierra de los vivos; por las rebeldías de su pueblo ha sido herido» (53,7-8). Este texto de Isaías hoy lo conocemos como el «Cántico del siervo doliente».

En el Catecismo de la Iglesia Católica (en el número 608) encontramos una explicación: «Juan Bautista, después de haber aceptado bautizarle en compañía de los pecadores, vio y señaló a Jesús como el «Cordero de Dios que quita los pecados del mundo» (Jn 1,29; cf. Jn 1,36). Manifestó así que Jesús es a la vez el Siervo doliente, que se deja llevar en silencio al matadero y carga con el pecado de las multitudes, y el Cordero pascual, símbolo de la redención de Israel, cuando celebró la primera Pascua. Toda la vida de Cristo expresa su misión: “Servir y dar su vida en rescate por muchos” (Mc 10,45)».

Jesús, cordero, en la Eucaristía
En la celebración de la Eucaristía, después del signo de la paz, que hemos reflexionado el mes pasado, se canta o se recita esta invocación:

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
danos la paz.

Mientras «el sacerdote realiza la fracción del pan y deposita una partícula de la hostia en el cáliz… el coro o un cantor canta normalmente la súplica “Cordero de Dios” con la respuesta del pueblo; o lo dicen al menos en voz alta. Esta invocación acompaña a la fracción del pan y, por eso, puede repetirse cuantas veces sea necesario hasta que concluya el rito. La última vez se concluye con las palabras: danos la paz» (Ordenación General del Misal Romano, 83). Este momento de la Misa, como veis, está cargado de significado. En pocos segundos somos partícipes de una gran catequesis que nos habla de quién es Jesús y qué ha hecho por nosotros. Nos presenta a Jesús como el Cordero de Dios, porque Él murió voluntariamente en la cruz para salvarnos, para redimirnos de los pecados; Él es la víctima sacrificada por nuestra redención.

Jesús ha vencido la muerte y está resucitado a la derecha del Padre en la Gloria. Pensemos en esta hermosa imagen. Él es nuestra paz, Él se pone como cordero tierno e inocente en nuestros brazos.

Seguidores e imitadores del Cordero
En el camino de nuestra vida, estamos todos invitados a imitar a Jesús como Cordero inmolado, entregándonos con generosidad, como lo hizo Él. Entregándonos en los pequeños gestos de la vida, en el encuentro con cada persona, aprovechando todas las ocasiones que se nos presenten para amar «hasta el extremo» como ama Jesús, dando lo mejor de nosotros mismos siempre, sin descanso. Y regalándole al Señor el mejor sitio de nuestro corazón. No lo dudemos, si seguimos de este modo los pasos de Jesús, Él nos regalará su paz, una paz única, que solo Él puede regalarnos. ¡A no perder las huellas de este Cordero que te regala su paz! ¡Y que pases unas muy felices vacaciones!

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s