Melodías que acercan a Dios (06/19): Gimme Hope Jo’Anna

Artículo publicado en revista RIE de junio-agosto de 2019

Denunciar la injusticia… ¡cantando!

¡Hola, RIEamigos! Este mes quería hablaros de la canción «Gimme Hope Jo’Anna», de Eddy Grant. Creo que os va a gustar. La oí de niño y me encantó aunque no tenía ni idea de qué hablaba. Llegó a los primeros puestos de las listas de éxitos por todo el mundo en 1988, siendo yo aún pequeño, y la recordaba como una canción alegre y pegadiza.

 

Yo no sabía inglés entonces y me imaginaba que la letra sería también algo divertido y con poco contenido.¡Qué equivocado estaba! ¡Era canción protesta! Recientemente, cuando me he enterado, me he quedado muy sorprendido del tema tan duro y triste que trata. Sí, un poco más arriba os he dicho que sonaba a algo alegre, y es verdad aunque trate un tema triste. ¿Cuál es el truco?: es cuestión de esperanza.

Un vídeo raro y música super viva.
Me temo que Eddy Grant me era totalmente desconocido. De él sólo conocía esta canción aunque podéis encontrar que es famoso por el single «Electric Avenue», que fue disco de platino y… que acabo de escuchar por primera vez. Las cosas interesantes que he leído sobre él son: que es británico nacido en Guyana, miembro fundador de «The Equals» y con un estilo propio llamado ringbang, que mezcla sonidos caribeños.

Claro, cuando vi de pequeño el vídeo musical no me cuadraban esas imágenes en blanco y negro, mezcladas con dibujos supercoloridos, mapas de África con cosas escritas y la cara de Eddy, bastante serio, cantando. Ahora que conozco el contenido de la canción me parece que, dentro del estilo de aquellos años, es muy apropiado.

En cuanto a la música, la he escuchado con atención y ¡casi no sé describirla! Sí que destacaría el bajo y la percusión, algo que tienen en común casi todas las canciones rítmicas y animadas.

Joanna no es nombre de chica
Esta es mi primera sorpresa: Jo’Anna es una manera de llamar a Johannesburgo, la ciudad más grande y poblada de Sudáfrica, aunque es verdad que el cantante lo usa para referirse a ella como a una mujer que gobernase Sudáfrica. La segunda fue lo directo que es Eddy Grant al definir el problema que allí se daba. La canción empieza así: «Bien, Jo’anna gobierna un país, manda en Durban y el Transvaal, ella hace feliz a unos pocos de su gente y no se preocupa para nada del resto, ella tiene un sistema que llaman apartheid, mantiene al hermano subyugado, pero tal vez la presión haga ver a Jo’anna cómo todos podemos ser iguales». El apartheid era un racismo institucionalizado que daba privilegios a la minoría de blancos: separaba a la gente por la raza y les asignaban hospitales, escuelas, playas, autobuses… y lo peor siempre tocaba a los mismos. Una barbaridad, ¿verdad? Pero no fue hace tanto tiempo como os podéis imaginar: la población negra pudo votar en Sudáfrica por primera vez en 1994 y tan solo unos pocos años antes se fue suavizando aquella brutal discriminación. ¿Que cómo permitían eso otros países? pues dando más importancia a otros intereses… y tolerando aunque no gustaba (¡como si tuviese poca importancia que ocho de cada diez personas viviesen en condiciones mucho peores que las otras dos, solo por el color de su piel!).

En otra estrofa dice que «hasta el predicador que trabaja para Jesús, el arzobispo que es hombre de paz, juntos decimos que los guerreros de la libertad vencerán a los muy fuertes». Este arzobispo anglicano es Desmond Tutu, que recibió el premio Nobel de la paz en 1984 por su lucha contra el apartheid y a favor de los derechos humanos. Y los católicos, ¿hicimos algo? Pues Denis Hurley, arzobispo de Durban, también trabajó contra esta situación tan injusta y se atrevió a definirlo como algo «intrínsecamente malvado» en una época en que aún contaba con mucho apoyo.

Gimme hope!
«Jo’Anna dame esperanza antes que llegue la mañana». Una esperanza de verdad, que no signifique conformismo sino que busque activamente aquello que espera. Ya desapareció el apartheid, ¡pero hay tanta injusticia! Creo que la mejor actitud posible es la de la canción: no amargarnos por la injusticia, pero tampoco hacer como si no existiese y luchar contra ella denunciándola con buen ánimo, y llenos de esperanza.

«En esperanza fuimos salvados», dice san Pablo a los Romanos y también a nosotros (Rm 8,24). El papa Benedicto escribió un documento sobre la esperanza (llamado Spe salvi) y allí afirma que: «se nos ofrece la salvación en el sentido de que se nos ha dado la esperanza, una esperanza fiable, gracias a la cual podemos afrontar nuestro presente: el presente, aunque sea un presente fatigoso, se puede vivir y aceptar si lleva hacia una meta, si podemos estar seguros de esta meta y si esta meta es tan grande que justifique el esfuerzo del camino».

La música ha ayudado mucho a dar visibilidad a este problema y también ha sido una manera de presionar para que desapareciese. Hay más ejemplos. Uno muy bueno es el concierto contra el apartheid que Paul Simon dió en Zimbabue, que unía la música de su álbum Graceland con música africana. ¿No es genial que cantando podamos ayudar a que las cosas mejoren?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s