Cita con Jesús Eucaristía (03/19)

Artículo publicado en revista RIE de marzo de 2019

Jesús, contigo todo es posible

Hoy, 6 de marzo de 2019, celebramos el Miércoles de ceniza, día con el que comienza la Cuaresma, una oportunidad para acercarnos más a Jesús y conocerle un poco mejor. En el RIE oracional (p. 24) tenemos una oración que puede ayudarnos a vivir este tiempo de la mejor manera posible.


Oración para Cuaresma
¡Hola Jesús!
Estamos aquí, para compartir
este momento contigo.
Estamos recorriendo el camino
de la Cuaresma, cuya meta
es la Pascua, la gran fiesta
en la que recordaremos que Tú vives
para siempre y que tu Amor
es grande y fuerte.
Ayúdanos a preparar el corazón
para celebrar esta fiesta:
danos fuerza y valentía
para acompañarte por la senda
que lleva a Jerusalén,
danos fe para descubrirte
en cada persona
y en cada acontecimiento.
Danos un oído abierto
para escuchar tu Palabra,
danos amor para amar a todos
como Tú los amas,
danos un corazón grande
para ser capaces de compartir
lo nuestro con quienes menos tienen,
danos paz y alegría
para sembrarla a cada paso
de este camino.
¡Gracias, Jesús! Amén.

El comienzo de la oración nos prepara para que nos situemos y nos centremos: saludamos a Jesús, caemos en la cuenta de que estamos aquí para estar con Él, para escucharle y hablarle, es decir, para compartir con Él. Esta frase tan sencilla es muy importante, porque a veces llegamos a la oración con la cabeza llena de cosas: lo que nos ha ocurrido en el cole, lo que nos preocupa, lo que estamos deseando que pase… La oración nos invita a dejar todo esto en manos de Jesús y a poner nuestro pensamiento en Él.

Profundizamos
Luego nos ayuda a recordar qué es la Cuaresma: se trata de un camino cuya meta es la Pascua. Y nos dice que la Pascua es una fiesta, es el paso de la muerte a la vida, celebramos que su amor es grande y fuerte porque vence a la muerte. ¿Qué quiere decir eso de que “vence a la muerte”? Por un lado, como ya sabes, Jesús resucitó, la muerte no pudo con Él y vive para siempre. Por otro lado, la palabra “muerte” también hace referencia a todas esas cosas que nos alejan de la amistad con Jesús y con los demás: la pereza, el egoísmo, el odio, la envidia, la desconfianza… Jesús, con su resurrección, nos muestra que su amor es más fuerte que todo esto.

La Pascua es la fiesta más importante para los cristianos. Y a toda fiesta importante le precede una buena preparación: esto es lo que le da sentido a la Cuaresma. Hasta ahora, la oración nos ha ayudado a recordar que nosotros solos no podemos vencer todas esas debilidades que nos alejan de la alegría de ser amigos de Jesús: solo contando con Él podemos crecer y seguir avanzando. Por eso le pedimos que nos ayude a vivir el tiempo de Cuaresma, a preparar el corazón.

El reto de la Cruz
Le pedimos fuerza y valentía para acompañarle en el camino hacia Jerusalén, es decir, en el camino hacia la Cruz. La vida de Jesús entre nosotros no fue nada fácil. Él tuvo que pasar por las dificultades y el dolor, y los afrontó con valentía, porque tenía la certeza de que su amor era más fuerte. Nosotros muchas veces preferimos evitar los momentos difíciles, o nos enfadamos cuando aparecen en nuestras vidas, pero Jesús, con su ejemplo, nos invita a afrontar a aquello que más nos cuesta, a confiar en que Él está con nosotros y que, con su amor, venceremos ante la adversidad y nos haremos más fuertes. En la oración le pedimos la fe para que, tanto en los momentos fáciles como en los difíciles, nos ayude a descubrirle a nuestro lado, a descubrir su presencia en lo que vivimos y en las personas que nos rodean.

No estamos solos
Si te fijas bien, el final de la oración nos da pistas para vivir la Cuaresma: escuchar la Palabra de Dios, amar a los demás como lo hace Jesús, compartir con quienes menos tienen, sembrar la alegría y la paz… y nos da la clave para poder vivir todo esto: como ya hemos dicho, no consiste en intentarlo únicamente con nuestras propias fuerzas, sino en contar con la ayuda de Jesús, por eso le pedimos que nos dé un oído abierto, un corazón grande, la paz y alegría que queremos sembrar… Cuando cuentas con Él, ¡todo es posible!

Una propuesta
Esta oración es genial para rezarla al terminar la Misa, después de recibir a Jesús en tu corazón. La Eucaristía es un momento muy especial en el que Jesús y tú estáis muy, muy unidos, por eso es una buena oportunidad para pedirle que te ayude a caminar, junto a Él, en el camino hacia la Pascua, es decir, durante el tiempo de Cuaresma. Te invito a que te copies la oración en un papel y cada domingo de Cuaresma, después de Misa, se la reces a Jesús.
Además, como termina dándole las gracias a Jesús, es una bonita oración para agradecerle que haya entrado dentro de ti, y para pedirle que, ahora que está en tu interior, te dé fuerzas para caminar junto a Él. Además de rezarla después de participar en la Eucaristía, puedes rezarla todas las veces que quieras durante la Cuaresma. ¡Buen camino hacia la Pascua!

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