Melodías que acercan a Dios (09/18)

Artículo publicado en revista RIE de septiembre de 2018

Ama tu vida: Es el mayor regalo

Hoy te invito a escuchar “I love my life”, de Robbie Williams. Esta canción se podría llevar el premio al motivo más raro para aparecer aquí: durante meses he escuchado parte del estribillo en un spot publicitario de la televisión. El caso es que con lo que escuchaba no me gustaba como para compartirla con vosotros pero, cansado de escuchar siempre la misma parte, busqué la canción completa y un poco de información y ¡me gusta lo que he encontrado!

“Toma eso”, o sea “Take That” in english, es el grupo británico del que sale Robbie. A los que tenemos una edad nos suena mucho este grupo. Aunque a mí no me gustaba especialmente, tienen unas canciones que son verdaderos temazos. Lo sorprendente de este grupo es lo bien que ha funcionado siendo una creación artificial: por lo que he leído un manager quiso formar un grupo al estilo de los “New Kids On The Block”, lo que se suele llamar una boy band (un conjunto vocal de chicos, como también “One Direction”, que son más recientes e igual os suenan más ). El caso es que formó un grupo tan bueno que, a pesar de que lo dejaron dos componentes y que tuvo un parón importante, ¡aún sigue en activo!

El autor y cantante
Robbie Williams, con dieciséis años por aquel entonces, era el miembro más joven de Take That. Era el bromista del grupo pero en algunas de las canciones más exitosas hizo la voz principal, que solía corresponder a su compañero Gary Barlow. Tuvo un problema grave con las drogas y dejó el grupo, que finalizó una gira sin él y se disolvió. Desde entonces continuó su carrera en solitario aunque volvió a unirse con su antigua banda en 2010 hasta 2014, que se marchó de manera más amigable. El estilo del personaje me había creado prejuicios contra su música, pero tengo que reconocer que me estoy encontrando más buenas canciones de lo que imaginaba, tanto en lo musical como en las letras. Pero, ¡atención!, que también las hay muy poco recomendables.

El cambio lo marca la vida
Y es que los cambios de intensidad de menos a más y de más a menos, al principio y al final del estribillo, coinciden con la palabra “life”. Un piano con mucha reverberación y más efectos contrasta con el sonido limpio de la batería, que entra unos compases más tarde, a la vez que la voz. Llega el primer cambio, un puente que nos llevará al estribillo, se une el bajo y, no estoy seguro, creo que una guitarra. Ya en el estribillo el acompañamiento se hace más potente incorporando unos sonidos ambientales que hacen que suene más denso, pero sin enturbiar la voz que suena clara por encima de todo.

Termina el estribillo pasando de manera bastante abrupta a una segunda estrofa distinta, sin tanta batería ni tanto piano, más calmada al principio pero subiendo de intensidad hasta llegar al puente y el estribillo como la primera vez. Luego repite el estribillo con variaciones hasta que se tranquiliza de golpe para decirnos, muy suave, el último verso.

¿Demasiado positivo?
Mi problema con esta canción viene por el mensaje tan positivo del estribillo. Me parecía que eso ya no era una sana autoestima, sino engreimiento, algo propio de una persona muy creída.

Pero Robbie no lo dice de sí mismo, sino del efecto que quiere en otra persona. Os traduzco el estribillo, pero en el lugar que le toca, tras los últimos versos de la primera estrofa: “Rezo para estar dando todo lo que importa, para que un día me digas: amo mi vida, soy poderoso, soy bello, soy libre. Amo mi vida, soy maravilloso, soy mágico, soy yo”.

Puesto en contexto ya es otra cosa: esas cualidades son un regalo, o la consecuencia de un regalo. Ya no nos deberían hacer ser creídos sino ser agradecidos. Parece ser que en una entrevista dijo que compuso esta letra pensando en sus hijos, eso cuadra también con otras partes de la letra: “Une tu alma a mí, nunca te dejaré ir del todo. Un día tus manos serán suficientemente fuertes para sostenerme. No soy mis errores, y Dios sabe que he cometido unos cuantos. Empecé a preguntar a los ángeles, y la respuesta que me dieron fuiste ‘tú’. No puedo prometerte que no habrá tristeza, me gustaría poder quitarla de ti. Pero encontrarás el coraje para enfrentar la locura y cantarlo porque es verdad: Amo mi vida…Corre lejos, corre libre, estoy contigo”. Creo que no es la primera vez que hablo de esto: haces bien en pensar que eres especial, porque realmente lo eres. Lo que estaría mal sería olvidar que lo eres por alguien… y también para alguien. Le debemos nuestras cualidades a Dios, algunas nos llegaron directamente de Él y otras las cultivamos gracias a gente que nos quiere y que, lo sepan o no trabajan para Él.

Fíjate en María, tan humilde, pero afirma que “el Todopoderoso ha hecho obras grandes por mí” o como adaptaron en una canción: “el Señor hizo en mí maravillas”. ¡Es maravillosa, bella, libre…! ¿y poderosa? Desde luego no en el sentido habitual pero como san Pablo podrá decir “Todo lo puedo en Aquel que me conforta”. Ama tu vida, pues es un regalo pero, sobre todo, ama con tu vida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s